Iberdrola ha participado en el foro internacional Innovate4Climate, impulsado por el Banco Mundial y celebrado en el Hotel renacimiento de Sevilla. En este escenario, la compañía energética ha defendido el papel esencial de los mercados de carbono y de unas señales de precio del CO₂ robustas y estables como motor para acelerar la electrificación y la inversión en tecnologías limpias.
Miguel Muñoz, responsable de políticas climáticas y alianzas del grupo, ha intervenido como panelista en la sesión ‘Financing Net Zero: The Role of Carbon Markets and Carbon Pricing in Delivering the New Finance Goal’, donde ha expuesto la trayectoria de Iberdrola como referente global en electrificación limpia, con presencia en mercados clave como Reino Unido, Estados Unidos, Brasil, México y España.

Durante su intervención, Muñoz ha destacado que Iberdrola está ejecutando un plan inversor de 47.000 millones de euros hasta 2026, dos tercios de los cuales se destinan a redes eléctricas. Estas infraestructuras son clave para garantizar la resiliencia, facilitar la digitalización y atender la creciente demanda eléctrica.
El responsable de políticas climáticas y alianzas del grupo, ha subrayado que una señal de precio del carbono sólida y predecible es fundamental para alinear las decisiones de inversión con los objetivos climáticos. Ha puesto como ejemplo el sistema europeo de comercio de emisiones (EU ETS), destacando su progresiva exigencia, los mecanismos de financiación a la innovación, su ampliación a nuevos sectores y la creación de un Fondo Social para consumidores vulnerables.
Así, cabe resaltar el liderazgo de Iberdrola en finanzas sostenibles, con más de 28.000 millones de euros emitidos en bonos verdes desde 2014, y su papel pionero en productos financieros innovadores en mercados desarrollados y emergentes.
Por último, ha defendido la necesidad de escalar la inversión en países en desarrollo mediante marcos regulatorios estables, incentivos a largo plazo como los PPAs, permisos más ágiles, fiscalidad justa y mecanismos como los contratos por diferencia (CfD). Ha señalado que estas herramientas deben incorporarse a la revisión de las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDCs), especialmente en la UE, para desbloquear la inversión necesaria en redes e infraestructuras.










