Hay vinos que cuentan historias. Otros, las contienen. La bodega AC Wines&Spirits SL, Sucesores de Gerónimo de Angulo, nace en el corazón de Sanlúcar de Barrameda con una vocación de volver al origen, a los vinos artesanales, recuperando sabores y procesos de antaño. Es el sueño cumplido de Gerónimo de Angulo y María Cuquerella. Desde su recoleta bodega al pie de la barranca antigua de Sanlúcar salen algunas de las botellas más codiciadas por la gastronomía más exquisita. Vinos naturales, criados con paciencia antigua, trasegados a jarra y canoa, y que han conquistado a muchos de los restaurantes Tres estrellas Michelin de España, entre ellos Aponiente,, Celler de Can Roca, ABAC o Casa Marcial.
El último hito de esta familia bodeguera, que ha cumplido el sueño de recuperar sus antiguas marcas, ha sido esta misma semana, donde ‘Minuto’, una de sus manzanillas se ha servido a los comensales de la cena de Estado ofrecida a la delegación de la ONU y autoridades durante la convención celebrada en Sevilla, de la mano del chef jerezano Juanlu Fernández.
Desde el siglo XVIII, ocho generaciones de bodegueros han transmitido un legado de generación en generación, su forma de entender el vino y el respeto por las tradiciones. El resultado son vinos artesanales, con la mínima intervención, dejando que el tiempo y la madera vieja hagan su trabajo, con mimo, sin prisas. No hay secretos: hay paciencia.
El proceso completo es manual, sin filtros ni procedimientos industriales, etiquetando y lacrando a mano. Se respeta la vejez como lo que es, el verdadero conservante natural de nuestras manzanillas. Sacas y Rocíos artesanales, como siempre, como antes, permite que el vino mantenga esa textura viva, esa complejidad que no se explica, se saborea y se siente.
Una bodega y un proyecto de familia que busca lo auténtico antes que la industria, que ha preferido seguir fiel a la artesanía antes que acelerar el tiempo.










