
La conservera barbateña Herpac ha obtenido el sello de calidad que otorga el Consejo Regulador de las Indicaciones Geográficas Protegidas Caballa de Andalucía y Melva de Andalucía. Este reconocimiento avala que las conservas de caballa, melva y melva canutera de las marcas Herpac y Candray están elaboradas de forma completamente artesanal, y que la materia prima empleada es de primerísima calidad. De la misma manera, se acreditan unos parámetros de calidad superior y diferenciada del producto final que se ofrece a los consumidores.
La IGP Caballa y Melva de Andalucía fue la primera IGP en España de productos de la pesca. Pero para Herpac no es el primer reconocimiento que llega en forma de sello de calidad, ya que la afamada mojama de la conservera gaditana ostenta, desde el año 2017, la IGP Mojama de Barbate. Y, además, tanto la mojama como la caballa y la melva tienen, desde hace unos meses, el sello de calidad Gusto del Sur, que otorga la Junta de Andalucía.
Las conservas de pescado en general y las de caballa y melva en particular son fuente de Omega 3 y nutrientes esenciales. “Las características de las conservas de pescado azul son de sobra conocidas, destacando sus beneficios para la salud cardiovascular, los aspectos cognitivos y la salud de los huesos”, explica Francisco Rodríguez, director de Calidad de Herpac, quien añade que “este tipo de pescados son ricos en proteínas y ácidos grasos poliinsaturados, dentro de los cuales encontramos los famosos Omega 3, además de otros nutrientes esenciales como el yodo, calcio, fósforo, potasio, zinc, magnesio y hierro, presentes todos ellos en estas conservas”.
Por su parte, José María Vázquez, director de Exportación de Herpac, celebra este reconocimiento porque “certifica que aquí se siguen haciendo las cosas de forma artesanal, pelando las caballas y las melvas a mano, una a una, y solo con materia prima de la mejor calidad”.
Herpac
Herpac nace en Barbate en 1986, de la mano de los hermanos Francisco y Diego Pacheco. En sus orígenes se dedicó a comercializar mojama, secándola artesanalmente en un pequeño establecimiento del pueblo. A día de hoy sigue siendo una empresa familiar con la tercera generación al frente, y cuenta con unas instalaciones centrales de 8.500 metros cuadrados, tres tiendas propias y más de medio centenar de empleados. Está presente en 15 países, y es líder en la industria conservera, siendo su mojama una de las más reconocidas del mundo y una de las pocas distinguidas con el sello de la Indicación Geográfica Protegida Mojama de Barbate. En su porfolio hay más de cien referencias, y su fábrica recibe anualmente miles de visitas, donde se muestra en directo el milenario arte del ronqueo del atún.










