
La evolución de la vacuna, el anuncio de la Universidad de Sevilla -que apunta a un curso totalmente presencial para 2021/2022– y las últimas adjudicaciones de plazas universitarias en la ciudad han provocado que “se duplique, e incluso triplique la demanda de plazas en alojamientos y residencias universitarias”, señala Ricardo Amillategui, director de Camplus Sevilla.
La ciudad andaluza cuenta con una gran oferta y calidad formativa de universidades y escuelas de negocio y, además, cuenta con una oferta cultural y de ocio que lleva a miles de estudiantes a apostar por Sevilla para formarse. Un atractivo que, tradicionalmente, encontraba como hándicap una importante brecha entre la oferta de camas existentes y la demanda de estudiantes, lo que ha llevado a registrar –en los últimos años– un importante crecimiento en el desarrollo de nuevas residencias y alojamientos.
El grupo Camplus, líder en este tipo de alojamientos en Italia, es una de las compañías que ha puesto el foco en Sevilla dentro de su plan de inversión en España ya que “las condiciones de la ciudad nos permiten desarrollar nuestro modelo de negocio y dar respuesta a la demanda actual”, comenta Amillategui.
La compañía ha abierto una residencia en pleno corazón del campus de Reina Mercedes (en calle Tramontana 1) con 196 habitaciones individuales, dobles y apartamentos de dos habitaciones, así como modernas instalaciones dotadas de todas las comodidades incluyendo gimnasio, piscina, jacuzzi, parking o salas de ocio, entre otras. Además, recientemente ha oficializado su convenio de colaboración con la Universidad de Sevilla para becar a estudiantes víctimas de violencia de género.
Esta residencia, que tiene abierto el plazo de inscripciones para el curso 2021/22 desde junio, ha experimentado “un crecimiento importantísimo de demanda en los últimos días, especialmente de estudiantes de Andalucía y Extremadura”, añade el director de Camplus Sevilla. Como residencia nueva en la ciudad, “el aspecto que más están valorando al conocernos es el factor humano y la atención al residente y sus familias, ya que el sello de Camplus es el de intentar que sus residentes se sientan como en casa. Además, valoran el confort y comodidad de disfrutar de unas instalaciones dotadas de todos los espacios necesarios para una vida universitaria, pero con el enorme valor que supone una convivencia estudiantil con flexibilidad y libertad, contando con el apoyo y los protocolos necesarios para generar un entorno seguro”, concluye Amillategui.
La experiencia internacional de Camplus se basa en fomentar la integración de los estudiantes provenientes de distintos lugares, acompañándolos en su vida universitaria, compartiendo experiencias y aportando una amplia oferta de servicios en el terreno cultural, deportivo, de ayuda al estudio y en otras disciplinas. Unos servicios pensados en hacer de esta vivencia única una verdadera contribución al enriquecimiento personal de cada estudiante.
Acerca de Camplus
La red Camplus es el mayor proveedor de alojamiento para estudiantes universitarios en Italia, una propuesta diferencial que ofrece soluciones flexibles y diferentes para satisfacer todas las necesidades, desde colegios universitarios, alojamiento en apartamentos o residencias, hasta casas de huéspedes para estancias cortas.
La marca Camplus nace en Bolonia en 2007, fruto de la asociación de la Fundación CEUR (Universidad Europea y Centro de Investigación) y la Fundación Falciola (fundada en 1995 como un actor de vivienda social) con el objetivo de ofrecer algo diferente en el mercado y hacer que sus huéspedes se sientan como en casa.
Tras 14 años operando en el mercado de residencias universitarias, Camplus es actualmente la empresa líder en Italia, con presencia en 13 ciudades (Bolonia, Catania, Cesena, Ferrara, Florencia, Milán, Padova, Palermo, Parma, Pavía, Roma, Turín y Venecia).
Desde 2018 está presente en España, primer mercado internacional, con una residencia en Pamplona y en septiembre se inaugurará la segunda en Sevilla.










