
La economía andaluza consolidó durante el segundo trimestre de 2026 su trayectoria de crecimiento, con un avance del PIB del 0,8% respecto al trimestre anterior y del 3% en términos interanuales. El dato sitúa a Andalucía por encima del crecimiento registrado en el conjunto de la zona euro y ligeramente por encima de la media española, según el último Informe de Coyuntura del Observatorio Económico de Andalucía (OEA), publicado el 10 de septiembre, y que cuenta con la colaboración de la Universidad Pablo de Olavida y la Fundación Cámara Sevilla.
El mercado laboral continúa siendo uno de los principales apoyos de la actividad económica. En junio, Andalucía alcanzó las 3.565.882 afiliaciones a la Seguridad Social, un 3,4% más que un año antes y más de 116.800 afiliaciones adicionales. La ocupación también creció un 3,8% interanual hasta situarse en 3,68 millones de personas, mientras que la tasa de paro descendió al 14,6%.
El informe destaca además la evolución de la contratación indefinida, que representa el 54,4% del total, así como el crecimiento del empleo femenino, que aumentó un 3,6% en el último año. El empleo de trabajadores de nacionalidad extranjera registró también un fuerte incremento, del 16,4% interanual.
Los servicios se mantienen como el principal motor de la economía andaluza. La facturación del sector aumentó un 9,4% interanual en junio, impulsada especialmente por el turismo. Durante el segundo trimestre, Andalucía recibió 10,9 millones de turistas, un 6,7% más que en el mismo periodo de 2025. El dinamismo turístico también se trasladó a la actividad hotelera y a los ingresos del sector.
La industria, por su parte, mostró una notable capacidad de resistencia. El Índice de Producción Industrial de Andalucía aumentó un 3,4% interanual en junio, mientras que la cifra de negocios del sector avanzó un 18,3%. La construcción también registró un fuerte impulso en la vivienda residencial: las viviendas libres iniciadas aumentaron un 56% interanual durante el primer trimestre, aunque la licitación oficial experimentó un descenso del 33,8% en junio.
En el sector exterior, las exportaciones andaluzas alcanzaron los 10.778 millones de euros durante el segundo trimestre, con un crecimiento interanual del 5,4%. Sin embargo, las importaciones crecieron con mucha mayor intensidad, un 37,1%, hasta los 9.396 millones de euros, debido principalmente al aumento de las compras de productos energéticos e industriales.
El principal foco de incertidumbre se encuentra en la evolución de los precios. La inflación andaluza alcanzó el 3,3% interanual en julio, tres décimas por debajo de la media nacional. El transporte registró una subida del 6,3%, mientras que los costes asociados a la vivienda y la energía aumentaron un 4,8%. En contraste, los alimentos y bebidas no alcohólicas moderaron su incremento hasta el 0,8%.
El Observatorio considera que la economía regional seguirá creciendo durante los próximos meses, apoyada fundamentalmente en el empleo, el turismo, la demanda interna y la inversión vinculada a los fondos europeos. Por ello, eleva su previsión de crecimiento del PIB andaluz para el conjunto de 2026 por encima del 2,7%, frente al 2,3% previsto anteriormente, aunque anticipa una moderación hasta el 1,9% en 2027.
El informe advierte, no obstante, de varios riesgos para la economía andaluza. Entre ellos figuran la volatilidad de los precios del petróleo y el gas, la debilidad industrial de algunas economías europeas, especialmente Alemania, la evolución del mercado de la vivienda y la baja productividad asociada a una parte de los nuevos empleos.
Con todo, el OEA considera que Andalucía afronta la segunda mitad de 2026 desde una posición favorable y con capacidad para igualar o incluso superar ligeramente el ritmo de crecimiento de la economía española, gracias al buen comportamiento del turismo, el empleo y el esperado despliegue de las inversiones financiadas con fondos europeos.










