
La excelencia no es una meta puntual en Finca La Torre, sino una actitud permanente. La almazara malagueña, reconocida como la más premiada de España y referente internacional del aceite de oliva virgen extra (AOVE) premium, ha celebrado en Sevilla la presentación de su nueva cosecha temprana 2025-2026 con muchas novedades: campaña de récord, renovación de imagen y reafirmación de su posicionamiento global bajo un nuevo lema, ‘Guardians of Excellence’ (Guardianes de la Excelencia).
Tras más de una década consolidando un proyecto que ha revolucionado el sector oleícola andaluz, Finca La Torre vive uno de sus momentos más dulces. “O hacemos calidad o hacemos cantidad. Y nosotros hacemos la máxima calidad”, resumió durante la rueda de prensa Borja Adrián Sanz, Sales & Marketing Manager de la compañía.
Según explicó, la campaña 2025-2026 ha estado marcada por una climatología favorable que ha permitido a Finca La Torre prever una de las mejores cosechas de los últimos años. Según los datos adelantados por la empresa, la previsión inicial apuntaba a 600 toneladas de aceituna recolectada: 350 de hojiblanca, 200 de arbequina, 35 de cornicabra y 15 de picudo, con una producción final estimada de unas 80 toneladas de AOVE.

Las lluvias del pasado año han sido determinantes. “Este año hemos crecido un 30% respecto al anterior”, señaló Adrián, subrayando que la recolección temprana –iniciada el pasado 26 de septiembre– ha permitido esquivar los problemas ocasionados por las lluvias, que sí han afectado a otras explotaciones con recogidas más tardías.
La filosofía de Finca La Torre se basa en cosechar antes del envero, con aceituna verde y en su punto óptimo, molturándola en cuestión de horas. “Es muy importante recoger la aceituna y meterla a producir tan pronto como se pueda. Ese es uno de nuestros secretos”, afirmó.
Durante la campaña, el equipo ha trabajado incluso desde las dos de la madrugada para evitar las altas temperaturas. El objetivo es claro: mantener la extracción siempre por debajo de los 27 grados y preservar intacto el perfil organoléptico del fruto.

Arbequina para San Valentín
El aceite protagonista de la presentación ha sido el arbequina de cosecha temprana, elegido estratégicamente para su lanzamiento en torno a San Valentín. “Es un poquito más dulce, más amable, pero es un arbequino potente para lo que hay en el mercado”, explicó Adrián.
La apuesta por la cosecha temprana es total. En Finca La Torre no existen recolecciones tardías. La calidad se construye desde el campo hasta la bodega, en una cadena de precisión donde intervienen múltiples factores: cuidado del suelo, control de temperaturas, rapidez de molturación, filtrado en continuo, higiene extrema en fábrica y envasado bajo pedido.
“No es lo mismo llenar botellas y dejarlas en almacén que mantener el aceite en depósitos inoxidables de 10.000 litros y en bodega con temperatura controlada. Nosotros envasamos bajo pedido”, detalló. Y añadió una frase reveladora sobre la cultura interna de la almazara: “Estamos más horas limpiando que produciendo”.

Biodinámica: agricultura viva y diferenciación real
Uno de los rasgos distintivos del proyecto es su certificación biodinámica Demeter. Más allá de la etiqueta, Finca La Torre defienden un modelo agrícola integral basado en la regeneración del suelo y la creación de vida.
“Hay un calendario biodinámico que habla del ciclo lunar. Puedes creerlo o no, pero funciona”, comentó Adrián, explicando prácticas como la preparación de compost en cuernos de vaca enterrados o la integración de ganadería en la finca.
La propiedad, situada en Bobadilla (Antequera), cuenta con ovejas, caballos y cubierta vegetal rica en tomillo y romero. “Cuanto menos tengamos que añadir desde fuera, mejor”, resumió. El objetivo es generar un ecosistema autosuficiente donde el olivo conviva con biodiversidad, aunque ello suponga renunciar a parte del rendimiento productivo.
“El olivo es amigo del agua y de los nutrientes. Todo ese verdor compite con él, pero se nota cuando pruebas el aceite. Es como un licor de hierba, pero en aceite”, afirmó.

Nueva identidad: minimalismo y liderazgo
Finca La Torre ha estrenado una identidad corporativa renovada. La botella se ha depurado hacia una estética más limpia y minimalista, donde tal y como indicó Borja Adrián: “El aceite es lo importante”.
El nuevo claim, ‘Guardians of Excellence’, sintetiza 12 años de proyecto y una trayectoria que incluye seis Premios Alimentos de España —nueve campañas premiadas en total y tres años finalistas—. “Para nosotros es el galardón más importante”, afirmó.
La marca ha intensificado además su proyección internacional, especialmente en Londres, consolidando un reconocimiento que la sitúa, según la propia empresa, en el “top uno o dos a nivel nacional” y con fuerte posicionamiento exterior.

Herencia milenaria y visión contemporánea
Finca La Torre hunde sus raíces en época romana. En torno al año 1260 se levantó la torre vigía que da nombre a la finca y que aún preside sus colinas. Hoy, la propiedad cuenta con unas 380 hectáreas –entre olivares, pinares y pastos– y alrededor de 50.000 olivos, muchos de ellos centenarios. Incluso se conserva un ejemplar con más de 2.000 años de antigüedad.
El proyecto contemporáneo arrancó hace 14 años con la incorporación del ingeniero agrónomo Víctor Pérez, considerado el alma mater del modelo productivo. Su reto autoimpuesto: elaborar el mejor AOVE del mundo y mantener campaña tras campaña un perfil organoléptico constante.
La combinación de tradición, innovación técnica, agricultura ecológica y biodinámica, junto a una obsesión casi quirúrgica por el detalle, ha convertido a la firma malagueña en uno de los iconos del “oro líquido” andaluz.
En un momento en el que el sector oleícola afronta desafíos climáticos, tensiones de mercado y una creciente competencia internacional, Finca La Torre defiende un modelo claro: volumen contenido, máxima diferenciación y valor añadido. “Yo quiero hacer el mejor aceite posible”, concluyó Adrián.
En un mercado donde muchas almazaras se debaten entre crecer en kilos o en prestigio, la firma antequerana ha decidido custodiar su propia definición de éxito. La empresa malagueña reafirma que, en el universo del AOVE premium, la calidad no es negociable.










