El centro comercial Nervión Plaza, gestionado por CBRE, ha traído a Sevilla la iniciativa “Quédate un rato”, desarrollada junto a Fundación ANAR, para concienciar sobre la importancia de la salud mental juvenil y poner en valor algo tan sencillo como necesario: dedicar tiempo de calidad a las personas que nos rodean.
La campaña nace en un contexto en el que la salud mental de niños, niñas y adolescentes se ha convertido en una de las principales preocupaciones sociales. Según datos de Fundación ANAR, el 51,8% de las consultas realizadas por los propios menores de edad a sus Líneas de Ayuda están relacionadas con problemas de salud mental.
Y es que, según un estudio financiado por el Ministerio de Sanidad, realizado por la Universidad de Sevilla y auspiciado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), uno de cada tres adolescentes experimenta malestar emocional-psicosomático de forma frecuente. Además, el 15,4% de los niños y adolescentes atendidos por la fundación, reconoce sentirse solo con frecuencia.
Fundación ANAR ha detectado, este sentido, que el uso inadecuado de la tecnología está presente en el 63,3% de los casos atendidos relacionados con salud mental.
Ante este contexto, bajo el lema “Quédate un rato”, la iniciativa promovida por Nervión Plaza invita a reflexionar sobre el impacto que tienen las conexiones sociales en nuestro bienestar y sobre la necesidad de recuperar espacios de conversación, escucha y presencia en un mundo marcado por las prisas y la hiperconectividad.
Un mensaje presente en todo el centro comercial
Durante los días de campaña, los visitantes de Nervión Plaza encontraron diferentes soportes gráficos distribuidos por el centro comercial con mensajes y datos que invitaban a detenerse unos minutos, compartir tiempo con familiares o amigos y reflexionar sobre la importancia de las relaciones personales en el bienestar emocional.
Además, el pasado 19 se realizó una acción especial, invitando a los visitantes de Nervión Plaza a sentarse frente a frente. Entre ellos encontraron una planta que les impedía verse y conversar con normalidad. Sin darles ninguna indicación, descubrieron cómo conseguir que se retirara la barrera. La pista estaba en la propia mesa: dos vinilos con forma de móvil. Cuando ambos debajan sus teléfonos boca abajo sobre ellos, se quitaba la planta. Es entonces cuando se revelaba el significado de la acción: la planta representaba de forma física esa barrera invisible que a veces colocamos entre nosotros cuando estamos juntos, pero nuestra atención está en otro lugar. Para terminar, se les entregó tres preguntas para compartir un rato de conversación diferente: dime tres cosas buenas que te hayan pasado hoy, ¿qué te gustaría que hiciéramos juntos más a menudo? y ¿cuál sería tu plan perfecto?.










