
La Diputación de Sevilla ha concedido la Medalla de Oro de la Provincia 2025 a la empresa Alfombras Baldomero, coincidiendo con la celebración de su centenario. El galardón reconoce “la preservación de una actividad artesanal durante un siglo, superando crisis y adaptándose a los nuevos tiempos y demandas, hasta convertirse en un símbolo de cómo una labor manual y genuina puede proyectarse hacia el futuro”.
Fundada en 1925 en Castilleja de la Cuesta, la entonces Fábrica de Alfombras ‘La Giralda’ inició su andadura. Pronto se convirtió en un referente de la artesanía textil andaluza, desarrollando un estilo propio basado en la excelencia técnica y la selección de materiales de máxima calidad. En la actualidad, la firma opera bajo el nombre Alfombras Baldomero y mantiene intacto su espíritu fundacional.
Uno de los hitos más emblemáticos de la empresa es la alfombra realizada en 1925 para la Hermandad del Gran Poder de Sevilla, primera obra documentada de la firma, que aún hoy se conserva en uso. Esta pieza representa el inicio de una larga relación con hermandades y cofradías de toda España, para las que Alfombras Baldomero ha diseñado y restaurado piezas que forman parte del patrimonio textil religioso nacional.
En sus 100 años de historia, la empresa ha trabajado para centenares de instituciones religiosas, además de con clientes particulares, organismos públicos y entidades culturales. La empresa también se ha especializado en la conservación de alfombras y tapices históricos, interviniendo en piezas de gran valor patrimonial, siempre desde un enfoque artesanal y riguroso.
Alfombras Baldomero fue reconocida en 2022 como Punto de Interés Artesanal por la Junta de Andalucía, un distintivo que avala su trayectoria y su compromiso con la artesanía como valor cultural. Este reconocimiento se suma ahora a la Medalla de Oro de la Provincia, consolidando a la firma como un ejemplo de cómo tradición e innovación pueden convivir en un mismo proyecto empresarial.
Actualmente, la empresa ofrece una amplia gama de servicios que incluye la fabricación de alfombras a medida, restauración y limpieza especializada, asesoramiento técnico y artístico, así como el suministro de moquetas y alfombras para eventos. Su capacidad de adaptación ha sido clave para mantenerse vigente durante un siglo, renovando procesos sin perder la esencia del trabajo manual.
Con la cuarta generación de la familia ya integrada en la empresa, Alfombras Baldomero encara el futuro con ilusión y con la responsabilidad de continuar un legado que ha sabido evolucionar sin traicionar sus raíces. Su centenario no es solo un punto de llegada, sino un nuevo punto de partida para seguir tejiendo historia desde la tradición.










