
El grupo inversor formado por Gabriela y Paola Luksic y Javier Targhetta ha presentado una oferta para la adquisición de la totalidad de los activos de La Cartuja Pickman, con el objetivo de garantizar la viabilidad de la actividad y la continuidad de la unidad productiva, así como de la mayor parte de la plantilla. La propuesta aspira a liderar un plan de expansión nacional e internacional apoyado en el prestigio de la centenaria fábrica de loza. El proyecto se fundamenta en la permanencia y el crecimiento de la actividad industrial en Sevilla, ciudad que constituye un elemento inseparable de la identidad y el valor de la marca.
El grupo inversor está compuesto por las empresarias de origen chileno Paola y Gabriela Luksic, y Javier Targhetta, presidente de la empresa onubense Atlantic Copper. La oferta ha sido presentada en el marco del proceso de liquidación de la sociedad Ultralta, titular de los activos vinculados a la fábrica de loza y del derecho de recompra sobre las principales marcas, entre ellas ‘La Cartuja de Sevilla’ y ‘La Cartuja de Sevilla Pickman’.
Los inversores han intentado completar la adquisición de las marcas a la vez que presentaban la oferta, pero ello no ha sido posible por razones ajenas a su voluntad, por lo que esperan que dicha adquisición se pueda completar en los próximos días, paso imprescindible para, en caso de ser los adjudicatarios, llevar a cabo la adquisición de todos los demás activos así como para hacerse cargo de la mayoría de los empleados y de la respectiva deuda con la Seguridad Social.

En las últimas semanas, el grupo ha desarrollado una intensa labor de estudio y análisis, tanto con los actuales propietarios de la compañía como con los representantes de los trabajadores. El objetivo es mantener a la mayoría de los empleados e iniciar de forma inmediata inversiones en recursos humanos, materiales y maquinaria necesarios para el normal desarrollo de la actividad productiva, las ventas y, en suma, alcanzar los objetivos inherentes a cualquier actividad empresarial.
La hoja de ruta incluiría la incorporación, a corto plazo, de perfiles directivos en áreas clave y la inversión en una infraestructura industrial moderna que permita dotar a la nueva compañía de competitividad y viabilidad en el menor plazo posible. Para tal propósito se constituiría una nueva sociedad con domicilio social en Sevilla. El grupo inversor ha elaborado una oferta sólida y rigurosa, asesorada por firmas de primer nivel y diseñada tras un análisis detallado de la posición de todas las partes implicadas en la resolución de la crisis.
Javier Targhetta afirma que el grupo inversor, por medio de este comunicado, está informando públicamente a la sociedad sobre los aspectos fundamentales de su oferta por el enorme interés social, mediático y político que ha suscitado la venta de estos activos, así como por la urgencia en los plazos que impone el proceso para evitar la liquidación de dichos activos. A la vez, manifiesta “nuestro máximo respeto a cualesquiera que sean las decisiones que adopten quienes deben velar por la materialización final de este proceso”. Targhetta insiste en que “el éxito de este proyecto requerirá el esfuerzo colectivo de, además de los inversores, los anteriores propietarios, empleados, clientes, administraciones públicas y, en general, la sociedad sevillana”.
La Cartuja Pickman, emblemática por su historia y tradición, representa un símbolo del patrimonio industrial de Sevilla. El relanzamiento de la compañía no solo busca preservar su legado, sino también fomentar la creación de empleo y fortalecer el tejido empresarial local. Este proyecto aspira a reposicionar a la empresa como referente en la producción de loza tanto a nivel nacional como internacional, respetando sus valores históricos y apostando por la innovación y la excelencia.










