
El grupo formado por Gabriela y Paola Luksic y Javier Targhetta se ha adjudicado la unidad productiva de La Cartuja Pickman en el marco del proceso de liquidación de la sociedad Ultralta, hasta ahora titular de los activos vinculados a la histórica fábrica de loza. La oferta presentada contempla asimismo la asunción de la deuda pendiente con la Seguridad Social correspondiente a los trabajadores que se incorporarán a la nueva sociedad.
De forma paralela, se ha negociado la adquisición de todas las marcas asociadas a esta empresa centenaria (entre ellas La Cartuja de Sevilla y La Cartuja Pickman, propiedad de Nox Industrial), así como el alquiler de la nave en la que actualmente se desarrolla la actividad, propiedad de International Crane. El importe de la inversión inicial de los nuevos propietarios asciende a más de 1,6 millones de euros.
Según indicó el informe del administrador concursal, la propuesta de este grupo ha sido la mejor en todos los ámbitos (económico, social y laboral). La oferta se ha sustentado en un análisis riguroso de la situación actual de la compañía y de su potencial de futuro, apoyado en un diálogo previo con los empleados y las administraciones públicas. La solvencia profesional y económica de sus promotores también ha sido clave en la decisión final de la juez.
El proyecto empresarial se fundamenta en la continuidad y el crecimiento de la actividad industrial en Sevilla. En coherencia con este planteamiento, la nueva empresa tendrá su sede social en la capital andaluza. En la adopción de esta medida ha resultado especialmente relevante la labor dinámica y proactiva de la Junta de Andalucía, a través de la consejería de Industria, Energía y Minas y la Consejería de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo, que han trasladado a los inversores internacionales las ventajas competitivas del territorio para el desarrollo del proyecto, acelerando la toma de decisiones y favoreciendo la consolidación de una apuesta industrial y económica ambiciosa en esta comunidad.
Según señala Javier Targhetta, “el margen temporal para presentar una oferta era necesariamente reducido y la situación jurídica de un activo inmerso en un proceso de liquidación es siempre compleja, por lo que la labor de la Junta de Andalucía ha sido determinante para atraer a un grupo inversor de primer nivel internacional”. Con ello, se ha evitado “el riesgo de deslocalización y se relanza una actividad histórica en Sevilla mediante un proyecto moderno y generador de empleo cualificado”. Asimismo, Targhetta valora la implicación e ilusión de los empleados de La Cartuja, que “aportan un conocimiento esencial para revitalizar la empresa y han demostrado una gran motivación por devolver a esta emblemática compañía al lugar que merece”. También ha destacado la agilidad y eficiencia del Juzgado de lo Mercantil número 3 de Sevilla en la tramitación del proceso de liquidación.
El grupo inversor está ya diseñando un plan integral de relanzamiento que contempla, a corto plazo, la incorporación de perfiles directivos en áreas estratégicas. De forma paralela, la hoja de ruta incluye la inversión en una infraestructura industrial moderna, eficiente y sostenible que permita incrementar la capacidad productiva, así como la creación de un departamento de marketing e internacionalización que potencie el valor de los diseños de La Cartuja Pickman. En este contexto, Javier Targhetta incide en que “el éxito del proyecto exigirá un esfuerzo colectivo que involucre, además de a los inversores, a los trabajadores, clientes, administraciones públicas y al conjunto de la sociedad sevillana”.










