
San Valentín es una fecha marcada en el calendario para reservar mesa, cocinar algo especial o tener un detalle diferente. Más allá de los planes cerrados o los regalos evidentes, el 14 de febrero es también una buena excusa para prestar atención a lo que se come y a los productos que acompañan ese momento. Por eso, Finca La Torre propone celebrar el día de los enamorados a través de uno de sus productos más reconocibles: su Aceite de Oliva Virgen Extra Arbequina. Este aceite se presenta como una opción sencilla y versátil para regalar y cocinar en casa, aliñar un plato especial o acompañar una cena pensada para compartir. Finca La Torre Arbequina destaca por un perfil más suave y dulce: frutado medio, aromas que recuerdan a la hierba recién cortada, con notas de plátano y manzana, y una boca dulce, ligeramente picante, equilibrada y muy fluida, fácil de integrar en recetas cotidianas sin perder personalidad. El AOVE Arbequina de Finca La Torre puede adquirirse a través de su tienda on line, en el Club del Gourmet de El Corte Inglés y en tiendas especializadas, convirtiéndose también en una opción práctica y cuidada para quienes buscan un regalo diferente en San Valentín. Un detalle gastronómico que va más allá de lo simbólico y que se integra en el día a día.
Situada en Bobadilla, a quince minutos del centro de Antequera (Málaga), Finca La Torre es una finca de 380 hectáreas de pastos, pinares y olivares, donde conviven olivos centenarios de hojiblanca —variedad emblemática de la casa— con plantaciones más jóvenes de arbequina, picudo y cornicabra. En Finca La Torre, el fruto se trabaja con precisión desde el campo hasta la almazara, para extraer el máximo potencial de cada variedad y expresar su carácter más puro. Esta filosofía de respeto y excelencia se refleja ahora también en su nueva imagen, bajo el lema ‘Guardians of Excellence’ —en español, ‘Guardianes de la Excelencia’– que reivindica su compromiso con los valores que siempre han definido a la finca.
Finca La Torre
La trayectoria de Finca La Torre como productora de ‘oro líquido’ se remonta a épocas romanas, como demuestran los restos encontrados en las inmediaciones de la finca, cuando los romanos la replantaron de olivos e instalaron el primer molino de piedra. En torno al año 1260, se construyó la torre vigía que le da nombre y que aún domina el paisaje sobre una de sus colinas. Los AOVE de Finca La Torre son aceites de autor que llevan la firma del ingeniero agrónomo Víctor Pérez. Desde que en 2011 se incorporara a la empresa, Víctor se autoimpuso, por pasión y convicción, el cometido de elaborar el mejor aceite de oliva virgen extra del mundo y conseguir lo que nadie antes ha logrado en el sector oleícola: mantener el mismo perfil organoléptico en todos los aceites que elabora campaña tras campaña. Para ello apostó por una filosofía de trabajo de respeto al medio ambiente y por una agricultura no solo ecológica –que implica ausencia de productos químicos y mínima intervención en los procesos– sino también biodinámica. A lo largo de su historia reciente, Finca La Torre ha reunido un impresionante palmarés en el sector oleícola.










