
Andalucía Económica celebró en el Centro Cultural Fundación Unicaja de Málaga la sexta edición del ‘Día de la Economía Andaluza’, una jornada patrocinada por la Fundación Unicaja. Se trata de una iniciativa de carácter bianual que la revista creó en 2013 con motivo del 30 aniversario de la autonomía de Andalucía.
En esta ocasión, el acto fue inaugurado por Carolina España, consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos de la Junta de Andalucía; José Manuel Domínguez, presidente de Fundación Bancaria Unicaja; y Alfredo Chávarri, director general de Andalucía Económica, quien además moderó las dos mesas redondas posteriores a la inauguración.
José Manuel Domínguez indicó en su discurso que el Día de la Economía es una iniciativa “interesante, necesaria y oportuna” para abordar temas de actualidad y gran trascendencia para la economía.
En su opinión, “es de vital importancia evaluar el modelo económico desde la perspectiva de las tres E: Economía, Eficiencia y Eficacia. Quiero recordar el artículo 31.2 de la Constitución Española, completado por los principios recogidos de la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera.

En este contexto, me parece apropiado considerar la reflexión efectuada por la OCDE en un informe de hace unos años, en el sentido de que la gestión no debería ser si la descentralización es buena o mala en sí misma, sino que los resultados de la descentralización, en términos de democracia, eficiencia, evolución de cuentas, desarrollo regional y local, dependen en gran medida de la forma en que se diseñe y se aplique. La descentralización no debe considerarse una panacea para regular este tipo de problemas a los que se enfrenta un país. Más bien, es un método para alcanzar determinados objetivos”.
En este apartado, se refirió al informe del FMI, titulado ‘Gastar de forma inteligente’. En él, entre otros puntos, “se pone de peligro que la reasignación del gasto público puede permitir ganancias para la población. Concretamente, el aumento del gasto en infraestructura y en educación y la sustitución de gastos administrativos generales va aparejado al incremento sostenible del PIB”, aseguró.

Espacio para el análisis
La consejera Carolina España inauguró el acto destacando la consolidación de este foro como un espacio clave para analizar el presente y el futuro económico de Andalucía, agradeciendo a la Fundación Unicaja su compromiso con el desarrollo social y económico de la región. Subrayó la importancia del encuentro como espacio de reflexión sobre dos ejes fundamentales: la actividad económica y el papel estratégico de las infraestructuras en el crecimiento.
España defendió que “desde la llegada del Gobierno de Juanma Moreno en 2019, Andalucía vive un proceso de transformación económica, basado en la creación de un ecosistema atractivo para la inversión y el crecimiento empresarial”. Recalcó que las empresas son aliadas en este cambio y que las políticas del Ejecutivo autonómico se orientan a facilitar su implantación, expansión y generación de empleo.
Entre las medidas clave, destacó la “revolución fiscal basada en la bajada de impuestos, que ha permitido un ahorro anual de 1.000 millones de euros a los ciudadanos, así como la reducción de trabas administrativas, los decretos de simplificación y la Unidad Aceleradora de Proyectos, que impulsa más de 145 iniciativas con inversiones superiores a 18.000 millones de euros y más de 54.000 empleos”. También resaltó el papel de la agencia Andalucía Trade como herramienta estratégica de apoyo empresarial.

La consejera subrayó además la importancia de la estabilidad institucional, presupuestaria y política como elemento intangible esencial para atraer inversiones. Señaló que “Andalucía cuenta con el mayor presupuesto de su historia, más de 51.000 millones de euros en 2026”, y destacó los resultados económicos: más de 500.000 empleos creados, aumento de autónomos, reducción del paro, liderazgo exportador con más de 37.000 millones de euros y un crecimiento superior a la media nacional.
No obstante, denunció con firmeza la infrafinanciación histórica que sufre Andalucía desde 2009, con una pérdida anual media de 1.528 millones de euros respecto a la media nacional, “lo que limita el desarrollo de servicios públicos e infraestructuras”. Recalcó que una financiación justa es clave para garantizar la igualdad real entre ciudadanos en sanidad, educación, dependencia, vivienda e inversiones públicas.
Finalmente, rechazó el modelo de financiación del Gobierno central, al considerarlo “injusto, opaco, negociado sin consenso y perjudicial para Andalucía”, ya que agrava la brecha con otras comunidades como Cataluña y ataca la autonomía fiscal andaluza. Concluyó afirmando que Andalucía está dejando de ser una región rezagada para convertirse en una tierra admirada desde fuera, apelando al orgullo andaluz y a la continuidad del proceso de transformación económica.
Tras la inauguración, tuvieron lugar las dos mesas de análisis. La primera de ellas se tituló ‘El reto de la financiación autonómica’ y contó con las intervenciones de Manuel Vázquez, secretario general de Hacienda de la Junta de Andalucía; Ángel de la Fuente, director ejecutivo de Fedea; Antonio Pedraza, presidente de la Comisión Financiera del Consejo General de Economistas; María del Carmen Navarro, profesora titular de Haciendo Pública Territorial de la UMA; Carmen Molina, profesora del departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga.
La segunda mesa, titulada ‘Infraestructuras y desarrollo económico’, estuvo formada por José Alba, ingeniero de Caminos; Jaime Rodríguez, director general de Sando Construcción; Antonio Fernández, director territorial de Iberdrola; y Juan José Denis, presidente de ASA Andalucía.










