
Hay momentos en los que evolucionar no significa empezar de nuevo, sino elegir cómo continuar. José Carlos García inicia el 28 de septiembre una nueva etapa con la apertura de su restaurante en la calle Vélez Málaga, 8, en La Malagueta, junto al Centre Pompidou Málaga y a unos 300 metros de su anterior ubicación.
El nuevo espacio nace bajo un concepto que resume esta nueva etapa: ‘Ahora, libre’. Una declaración de intenciones que habla de evolución, madurez y libertad para elegir cómo entender la cocina, la sala y la experiencia del restaurante en este momento.
No se trata de romper con lo anterior ni de empezar de cero. Se trata de continuar desde otro lugar: recuperar la esencia, ganar libertad y construir un restaurante más conectado con el momento actual de José Carlos, con su manera de entender la cocina y con la experiencia que quiere ofrecer a sus clientes.

“Ahora, libre es elegir cómo quiero seguir”
Para José Carlos García, esta nueva etapa supone una evolución personal y profesional que encuentra en el nuevo espacio el lugar adecuado para expresarse: “Ahora, libre representa para mí una nueva manera de entender mi profesión y de vivir el restaurante. Es tener la libertad de elegir, de volver a lo esencial y de hacer las cosas desde un lugar más personal, más cercano y conectado con el momento en el que estoy. No se trata de dejar atrás lo que hemos construido, sino de continuar evolucionando. De mirar hacia delante sin renunciar a nuestra identidad, pero permitiéndonos explorar, cambiar y hacer un restaurante que se parezca más a lo que hoy queremos ser. Esta nueva casa nos permite recuperar una parte importante de nuestra historia y, al mismo tiempo, construir algo completamente nuevo. Un espacio más íntimo, donde la cocina, la sala y la relación con el cliente puedan adquirir otra dimensión. Ahora, libre es eso: seguir siendo nosotros, pero tener la libertad de decidir cómo queremos hacerlo ahora”.

La nueva ubicación, en el corazón de La Malagueta, propone una relación diferente con el restaurante. El espacio reduce su capacidad y apuesta por una atmósfera más íntima, en la que cada mesa adquiere mayor protagonismo y el contacto entre cocina, sala y cliente se hace más cercano.
La dimensión del nuevo restaurante no responde a una voluntad de hacer más, sino de hacerlo de otra manera: dedicar más tiempo, favorecer la conversación y cuidar con mayor atención cada momento de la experiencia. Es, por tanto, una evolución también en la forma de recibir y de estar en el restaurante. Una casa más personal que permite a José Carlos desarrollar esta nueva etapa con mayor libertad y cercanía.

José Carlos García y Lourdes Luque
José Carlos García emprende esta nueva etapa junto a Lourdes Luque, su mujer, que continúa asumiendo la dirección de sala y la responsabilidad de la bodega.
Lourdes será la encargada de trasladar a la sala esa cercanía que define la nueva etapa y de dar forma, junto a José Carlos, a una experiencia en la que el servicio y la hospitalidad adquieren un papel esencial.
El nuevo restaurante se plantea así como un proyecto compartido, en el que ambos aportan su experiencia y su propia manera de entender el mundo de la gastronomía.

Una cocina mediterránea que sigue evolucionando
La nueva ubicación llega acompañada de una propuesta gastronómica que continúa profundizando en la relación de José Carlos con el Mediterráneo, el producto y la cocina malagueña, desde una mirada contemporánea y personal.
La carta se articula en torno a cuatro grandes momentos: Entrantes, Mar, Tierra y El Momento Dulce.
El producto tiene un papel protagonista desde el inicio, con elaboraciones como las quisquillas de Motril con zumo de pimientos asados y yogur, las ostras naturales o con bloody mary, la anchoa con tomate confitado baby, el buñuelo suflado con caviar o el savarín de manzana y foie caramelizado.

El mar, como no podía ser de otra manera en la cocina de José Carlos, adquiere un peso especial. La lubina con ñoqui líquido de patata y gazpachuelo de sus espinas, la raya a la Meunière clásica, el bogavante azul con beurre blanc de Jerez y caviar o el ravioli de cigala con velouté de foie gras y crujiente de setas de temporada son algunas de las propuestas que forman parte de esta nueva carta.
La tierra aparece representada por elaboraciones como el solomillo de ternera con mantequilla Café de Paris, el solomillo de cerdo cocinado en papillote de patata, el pichón en dos cocciones o un steak tartar cortado a cuchillo al momento y presentado en panipuri crujiente.
El recorrido termina con una selección de postres que recupera el gusto por los grandes clásicos reinterpretados desde la mirada del chef: tarta fina de manzana Reineta asada, la taza caliente de avellanas y chocolate, tocino de cielo tradicional y una selección de quesos de autor.

Un menú degustación centrado en el producto
La apuesta culinaria se completa con un menú degustación de producto, concebido como un recorrido por diferentes sabores, texturas y materias primas que representan el momento actual de la cocina de José Carlos.
El recorrido comienza con las quisquillas de Motril con zumo de pimientos asados y yogurt y continúa con un buñuelo suflado con crema agria y caviar, un consomé de setas tostadas de otoño y un gazpacho verde de bogavante y albahaca.
El mar vuelve a ser protagonista con el calamar salteado con apio bola a baja temperatura y manzana verde crujiente, la merluza en salazón con caldo de liliáceas clarificado y la lubina con ñoqui líquido de patata y gazpachuelo de sus espinas.
El recorrido termina con cuello de chivo malagueño estofado con castañas y hierbas frescas, antes de llegar a los postres: cítrico con bergamota, la taza caliente de avellanas y chocolate y financiers de infusión de frutas y cacao.

El Mediterráneo también está en la bodega
La nueva etapa incorpora también una evolución de la carta de vinos, que gana profundidad con referencias de zonas históricas como Borgoña, Burdeos y Champagne, junto a productores reconocidos y nuevas tendencias del panorama vitivinícola nacional e internacional.
Rioja, Ribera del Duero y Priorato conviven con regiones emergentes como Jumilla, Bierzo o Valdeorras y con interesantes referencias de las islas. La selección concede un protagonismo especial a los vinos blancos, en coherencia con una cocina que gira alrededor del Mediterráneo.
La historia de José Carlos García está profundamente ligada a Málaga. En 2001, en el restaurante familiar (Café de París), recibió una de las noticias más importantes de su carrera: la concesión de su primera Estrella Michelin.
Ahora, 25 años después, vuelve a ese espacio cargado de significado para comenzar un nuevo capítulo. Aquí comienza una etapa que no renuncia a la historia, la incorpora, la transforma y la utiliza como punto de partida para seguir avanzando. José Carlos García vuelve a casa, pero vuelve diferente.

Datos de interés
• Dirección: Calle Vélez Málaga, 8, 29016 Málaga
• Horario: lunes a sábado, de 13:45 a 23:00 h
• Reservas y más información:
• Web: www.restaurantejcg.com
• Email: jcg@restaurantejcg.com
• Phone: +34 952 003 588
• WhatsApp: +34 722 854 986










