
Manu Jara ha presentado en su heladería Frío Fino, en la calle Pureza, 83, el primero de su serie de helados solidarios, una iniciativa que nace apenas unos meses después de la apertura del establecimiento y que ya formaba parte del proyecto desde su inicio.
Para esta primera edición, el pastelero ha trabajado junto a Ricard Martínez, de Ricmaiz Estudio, también afincado profesionalmente en Triana. Ambos, profesionales pasteleros de enorme trayectoria y reconocimiento internacional, han creado un sabor especial de Sorbete de frambuesa y lichis, que estará disponible desde hoy a precios que comienzan desde los 3,50 euros y permanecerá en carta hasta finales de noviembre, coincidiendo con el cierre de la heladería por temporada.
Los beneficios obtenidos con la venta de este helado se destinarán íntegramente a una entidad con fines sociales, medioambientales o similares. En esta primera ocasión, Manu Jara y Ricard Martínez han elegido a la Hermandad de la Esperanza de Triana, por su proximidad, su arraigo en el barrio y la importante obra social que desarrolla.

La iniciativa forma parte del concepto con el que nació Frío Fino. La idea es que, periódicamente, una figura relevante de la gastronomía, la pastelería o una marca invitada participe junto a Manu Jara en la creación de un sabor especial y en la elección de la entidad beneficiaria.
“Desde que abrimos Frío Fino teníamos claro que uno de los catorce sabores de la carta debía tener también una dimensión solidaria. Para esta primera edición queríamos empezar en casa, en Triana. Ricard y yo compartimos ese vínculo con el barrio y la Esperanza de Triana representa además una institución muy querida, con una labor social enorme. Es una forma de devolver, aunque sea en una pequeña parte, todo el cariño que Triana nos ha dado”, señala Manu Jara.
Por su parte, Ricard Martínez pone el foco en la creación conjunta del sabor: “La colaboración con Manu surgió con mucha naturalidad, somos amigos desde hace muchos años. Queríamos hacer un helado fresco, limpio y muy aromático, y la combinación en sorbete de frambuesa con lichis en formato helado nos daba ese equilibrio. Que además tenga un fin solidario y esté ligado a Triana hace que el proyecto tenga todavía más sentido”.

El acto de presentación ha contado también con la presencia de Manuel Fernández Armenta, diputado de Caridad de la Hermandad de la Esperanza de Triana, quien ha destacado la importancia de este tipo de iniciativas: “La obra social de la Hermandad se sostiene gracias al compromiso de muchas personas y entidades. Que proyectos del propio barrio quieran implicarse de esta manera nos ayuda a seguir atendiendo necesidades reales y, al mismo tiempo, a dar visibilidad a un trabajo que se desarrolla durante todo el año”.
Un proyecto con vocación de continuidad
El helado Sorbete de frambuesa y lichis estará disponible en Frío Fino, calle Pureza, 83, hasta finales de noviembre. Una vez finalizada la temporada, se cerrará la recaudación y se realizará la entrega del donativo a la Hermandad de la Esperanza de Triana.
Con esta primera edición, Manu Jara pone en marcha una iniciativa pensada para crecer con nuevas colaboraciones, nuevos sabores y nuevas entidades beneficiarias, manteniendo a Triana como punto de partida inicial de un proyecto que une gastronomía, creatividad y compromiso con el entorno.










