
El mejor producto, en las mejores manos. Este podría ser el resumen del acuerdo alcanzado entre la empresa Montesierra, de origen jerezano y con instalaciones en Jabugo, y el cocinero sevillano Javier Abascal, desde hoy embajador de la firma. Durante el próximo año, Abascal representará a Montesierra y contará, en sus tres restaurantes, con las carnes, jamones y embutidos ibéricos de la compañía dirigida por los hermanos José Manuel y Loreto Martín Villar.
Y, para escenificar este acuerdo, nada mejor que hacerlo con un menú degustación elaborado por el chef sevillano con productos Montesierra, que se ha presentado esta mañana en LaLola -restaurante con un Bib Gourmand de la Guía Michelin y un Sol Repsol- y que estará disponible durante las próximas semanas. Este menú incluye tanto embutidos ibéricos (jamón, lomito, butifarra y morcilla) como platos elaborados, destacando el caldo de jamón ibérico y la croqueta cremosa, el especial “la mar de ibéricos” y la pluma ibérica, con arroz con leche LaLola como postre.
José Manuel Martín Villar, director general de Montesierra, ha indicado que “este acuerdo será muy positivo para ambas partes, porque somos dos marcas que, indudablemente, podemos ir de la mano: nosotros elaborando los productos de máxima calidad y Javier cocinándolos con ese sello tan especial”, destacando que “a pesar de que el Grupo Montesierra tiene más de cien años de trayectoria, no dejamos de buscar oportunidades como esta que nos ayuden a mostrar la excelencia y el cariño con el que hacemos las cosas en esta casa, controlando el producto desde su origen, en nuestras dehesas, y supervisándolo hasta que llega a las mesas de nuestros clientes”.
Montesierra
El origen de Montesierra se remonta al siglo XIX, en Salamanca, si bien sería en 1925 cuando se inaugura la primera fábrica propia en la pequeña localidad salmantina de Villar de Gallimazo, sede de la empresa “Teodoro Martín”, dedicada a la ganadería, jamones y embutidos, con Teodoro Martín al frente. Hoy, Montesierra es un grupo empresarial formado por 150 empleados, una facturación de más de 35 millones de euros y 40.000 metros cuadrados construidos entre tres fábricas, tres tiendas, dos restaurantes y una explotación ganadera. Sus marcas más representativas son Montesierra, Martín Hierro y Cuyar.










