
Dos años después de su apertura en marzo de 2024, Chicarreros inicia una nueva fase de madurez gastronómica. El restaurante del Grupo Catalina, ubicado en la calle Chicarreros nº7, en pleno casco histórico de Sevilla, refuerza su posicionamiento como espacio de perfil gastronómico coincidiendo con su inclusión en la Guía Michelin 2026 como restaurante recomendado y su reciente entrada en la Guía Macarfi 2026, que selecciona 37 establecimientos en la capital andaluza.
Lejos de entender estos reconocimientos como un punto de llegada, el equipo liderado por Gonzalo Villalba y Albert Granados, junto a Alfonso Esquinas chef ejecutivo del grupo, ha activado una serie de mejoras estratégicas orientadas a elevar la experiencia culinaria y consolidar a Chicarreros dentro del circuito gastro nacional.

La nueva propuesta se articula a partir de una renovación completa de la carta, tanto en contenido como en estructura, que incorpora distintos apartados que amplían las posibilidades de elección y de experiencia del comensal. ‘La nueva estructura de la carta organiza la propuesta en distintos formatos que conviven entre sí de una manera polivalente y permiten una experiencia más flexible, desde los platos históricos hasta la temporalidad del producto y el menú degustación’, destaca el equipo.
La carta se organiza en tres bloques. Por una parte, una selección de platos que forman parte de la identidad del restaurante desde su apertura, un segundo apartado centrado en la temporalidad y estacionalidad del producto, de carácter dinámico y prácticamente diario, y, por último, una sección de degustación que se desdobla en dos propuestas diferenciadas: un menú degustación y una propuesta de maridaje gastronómico basada en la combinación de productos y caviar en función de la estacionalidad de los ingredientes.

Dentro de la carta tradicional los comensales encontrarán sus elaboraciones más representativas, entre las que destacan el canelón de pato con bechamel de anguila ahumada, el jarrete de ternera a baja temperatura o los rigatonis con gamba roja, ejemplos de una carta donde la tradición y la técnica se dan la mano.
Paralelamente, la carta evoluciona hacia un formato más concentrado y preciso, incorporando un apartado específico de ‘fuera de carta’ destinado a productos gourmet de temporada y a elaboraciones especiales.
El menú degustación estará compuesto por una selección de entre ocho y diez pases, con precio fijo sin bebidas, concebido como una propuesta que permite descubrir con mayor profundidad el discurso culinario del restaurante.

Otra de las incorporaciones más significativas en la apuesta por llevar a cabo un homenaje al caviar, presentado como condimento que marida con otros productos de temporada y que enriquece determinados platos, reforzando así el enfoque hacia ingredientes de gran calidad sin alterar la identidad de cocina de producto que caracteriza al restaurante.
En sala, la renovación se acompaña de una actualización integral de la vajilla y la incorporación de mantelería en todas las mesas, subrayando un servicio en sala más formal y acorde con la concepción del proyecto de Villalba y Granados.
Chicarreros nació con la voluntad de ofrecer una cocina de producto con técnica precisa y una hospitalidad cuidada. En estos dos años ha ido consolidando un perfil propio dentro de la restauración sevillana contemporánea, un restaurante gastronómico sin rigideces conceptuales, con libertad creativa y con una mirada centrada en la excelencia del producto mediterráneo, la técnica precisa y un servicio profesional y cercano, representa el espíritu del llamado lujo relajado que respira Sevilla.

La entrada en la Guía Michelin 2026 y la reciente inclusión en la Guía Macarfi 2026 sitúan al restaurante en un escenario de mayor visibilidad nacional, en un momento en el que Sevilla atraviesa una etapa de crecimiento y profesionalización gastronómica. Para Villalba y Granados supone ‘un reconocimiento al rigor, coherencia y calidad de su propuesta, que eleva la cocina de mercado a un nivel de madurez, exigencia y honestidad sin perder la cercanía’.
Bajo la dirección de los chefs ejecutivos Alfonso Esquinas y Gonzalo Villalba, Carlos Algora, jefe de cocina en Chicarreros, ofrece una cocina honesta, técnica y respetuosa, inspirada en la despensa mediterránea y ejecutada con precisión.
El restaurante, con un interiorismo firmado por Carlos Iglesias, ofrece un ambiente cálido y contemporáneo, con capacidad para sesenta comensales y una bodega de más de cien referencias, con especial atención al Marco de Jerez. Su carta, viva y estacional, se adapta a los productos de cada temporada, y el servicio, liderado por Rafael Castilla, se distingue por la cercanía y la atención al detalle, reflejo del sello del Grupo Catalina.

Con esta nueva etapa que inaugura, Chicarreros aspira a atraer a un público cada vez más interesado en experiencias de perfil gastronómico dentro de la ciudad, así como a visitantes y viajeros que buscan propuestas consolidadas en el panorama nacional, pero con carácter sevillano.
El proyecto mantiene intacta su premisa fundacional, en el que el producto sea el eje, que la técnica esté al servicio del sabor y que la experiencia combine precisión culinaria y hospitalidad. Esta evolución no supone un cambio de identidad, sino un nuevo paso para profundizar en ella.
Datos de interés
• Dirección: calle Chicarreros, 7. 41004 Sevilla
• Reservas: 955.14 62 38 – reservas@chicarreros.com
• Instagram and Facebook: @chicarrerossevilla
• Web: https://www.catalinagrupo.com/restaurante-chicarreros/
• Horario: De martes a sábado. Reservas de 13:00 a 15:30 y de 20:00 a 22:30 horas.










