
El festival JAZZahara Petaca Chico ha cerrado su séptima edición con un balance de mil espectadores y tres jornadas en las que el jazz ha tendido puentes entre el flamenco, la electrónica, las músicas de raíz y los sonidos tradicionales de Nueva Orleans. Celebrada del 23 al 25 de octubre en Zahara de los Atunes, la cita ha vuelto a reivindicar el jazz como un lenguaje abierto, capaz de conectar distintas culturas, generaciones y formas de entender la música.
“El balance de esta séptima edición es muy positivo. Hemos conseguido reunir propuestas muy diferentes entre sí, que recorren distintos territorios del jazz y lo ponen en diálogo con otras músicas, desde el flamenco y la electrónica hasta las raíces africanas o el swing tradicional. Esa diversidad es una de las señas de identidad de JAZZahara y creo que el público ha disfrutado especialmente de esa manera de entender la programación, abierta y sin prejuicios”, ha destacado Iván Pivotti, director del festival.
Uno de los momentos más destacados ha sido el estreno absoluto en formato concierto de Constellations, el proyecto de Raynald Colom & Diego Amador, que abrió la programación el viernes 23. La propuesta, en la que el trompetista y el pianista y cantaor exploran los puntos de encuentro entre jazz, flamenco y electrónica, ha supuesto una de las apuestas más singulares de esta edición.
«El estreno de Constellations ha sido uno de los momentos más especiales, por la manera en que ambos músicos han llevado al escenario el encuentro entre jazz, flamenco y electrónica. La combinación de sus lenguajes y el uso de herramientas electrónicas han dado lugar a una propuesta muy particular, que refleja bien el espíritu de exploración musical por el que apostamos en el festival», señala Pivotti.
La primera jornada se completó con la actuación de Manolo Pereira Quinteto Polar, el proyecto del guitarrista y compositor sevillano que amplía su universo creativo desde el jazz contemporáneo y la improvisación. La formación explora nuevas texturas y voces melódicas a partir de composiciones originales, en un recorrido por estilos que transitan entre el swing, la bossa nova, el funk y los ecos mediterráneos.
El sábado fue el turno de Carmen Souza, que presentó Port’ Inglês, un trabajo en el que confluyen el jazz y las músicas tradicionales de Cabo Verde, y de Lucía Rey, que llevó a Zahara de los Atunes su proyecto Nómadas, una travesía sonora entre el flamenco, el latin jazz, las músicas mediterráneas y las texturas electrónicas. La jornada incluyó también el concierto gratuito de Padilla Siblings en la Plaza Rafael Trujillo, donde Paula y Marcos Padilla acercaron al público los sonidos del blues, el folk y el swing.
La presencia de Carmen Souza permitió incorporar al festival una de las voces internacionales más personales de la escena jazzística actual. La artista llegó a Zahara tras su participación en Womex, celebrado en Las Palmas, lo que hizo posible disfrutar de su nuevo proyecto en el marco de JAZZahara.
«Ha sido una satisfacción contar con Carmen Souza y su nuevo proyecto, Port’ Inglês, cuya presencia pudimos hacer posible al coincidir su paso por Womex. Y, por supuesto, comprobar cómo artistas andaluces como Manolo Pereira, Lucía Rey, Padilla Siblings o Potato Head Jazz Band han sorprendido a espectadores que todavía no conocían sus propuestas. Para nosotros, esa posibilidad de descubrir nuevos músicos y acercar al público otras formas de entender el jazz es una parte fundamental del festival», ha añadido el director.
La séptima edición se cerró el domingo con Potato Head Jazz Band, formación internacional afincada en Granada que lleva más de 25 años explorando el jazz tradicional de los años veinte, el hot jazz, el ragtime y los sonidos de Nueva Orleans. Su actuación puso el broche final a una programación que ha transitado entre las nuevas exploraciones del género y sus raíces.
La música al atardecer, en un escenario singular
Más allá de la diversidad artística, el entorno ha vuelto a desempeñar un papel importante en la experiencia del festival. El Patio de la Palmera del Palacio de las Pilas, escenario principal de JAZZahara, ha acogido los conciertos en un formato que ha permitido disfrutar de la música al aire libre y de la transformación del espacio al caer la tarde.
El inicio de los conciertos principales a las 19.00 horas ha sido uno de los aspectos mejor valorados de esta edición. La programación ha aprovechado así la luz del atardecer para ofrecer una experiencia cambiante a medida que avanzaba la jornada, con el paisaje de Zahara de los Atunes como parte de la puesta en escena.
“Hemos acertado al comenzar los conciertos a las siete de la tarde. La luz del atardecer, el sol poniéndose detrás del escenario y, después, el patio, los árboles y la muralla iluminados han hecho que el público viviera prácticamente dos escenarios diferentes en una misma jornada. El buen tiempo nos ha acompañado durante todo el fin de semana y el público, llegado de distintas procedencias, ha podido disfrutar de la música y compartir la experiencia con calma. Todo ello forma parte de lo que queremos que sea JAZZahara: un encuentro musical en el que también importan el lugar, el ambiente y la cercanía”, ha explicado Pivotti.
La combinación de música en directo, entorno patrimonial y ambiente distendido ha contribuido a reforzar la personalidad de una cita que busca acercar el jazz a públicos diversos, tanto a través de artistas consolidados como de proyectos que exploran nuevas vías creativas.
Con siete ediciones, JAZZahara Petaca Chico continúa consolidándose como una plataforma para visibilizar el jazz que se crea en Andalucía y favorecer su encuentro con otras escenas y tradiciones musicales. Un proyecto que mantiene su apuesta por la diversidad, la apertura estilística y el diálogo entre artistas y públicos, con Zahara de los Atunes como punto de encuentro.
El Festival JAZZahara Petaca Chico está organizado por el Ayuntamiento de Zahara de los Atunes y Marmaduke y cuenta con la colaboración de Petaca Chico, Diputación de Cádiz, Junta de Andalucía, Mancomunidad de La Janda, Inmobiliaria Atlanterra, Hoteles Q Zahara Beach, Restaurante Gaspar, ACOZA, Martinico y Danzahara. El festival forma parte de Plataforma Jazz España.










