
La Red de Pueblos Gastronómicos de España continúa ampliando su presencia con la incorporación de Villanueva de Córdoba, en la comarca de Los Pedroches, y alcanza ya los 17 territorios repartidos en nueve comunidades autónomas. El proyecto, presentado en Sevilla por su presidente, Fernando Valmaseda, apuesta por unir gastronomía, patrimonio y turismo para impulsar la economía local, generar empleo y contribuir a fijar población en el medio rural.
«No hablamos de una empresa privada ni de ganar dinero. Hablamos de una asociación sin ánimo de lucro que pretende crear una marca en España que nos represente a todos y que vertebre todo nuestro país», explicó Valmaseda durante la presentación, en la que también participaron la alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, y el alcalde de Aracena, Manuel Guerra.

La incorporación de Villanueva de Córdoba supone sumar a la red uno de los principales referentes gastronómicos de Los Pedroches, especialmente por su vinculación con el jamón ibérico. Valmaseda avanzó, además, que los municipios de Villanueva de Córdoba y Aracena trabajarán en un proyecto conjunto de hermanamiento para promocionar sus respectivas tradiciones gastronómicas y atraer visitantes.

Una red basada en la calidad y la excelencia
El origen de la iniciativa se remonta a 2020, cuando Valmaseda decidió poner en marcha un proyecto que aunara dos de los principales atractivos turísticos del país: sus pueblos y su gastronomía. Para seleccionar los municipios, la organización llevó a cabo durante cuatro años una auditoría de los 8.132 municipios españoles, basada en un sistema de 100 puntos, repartidos entre los recursos turísticos y los gastronómicos.
En el primer bloque se valoran aspectos como el patrimonio, la arquitectura, la cultura, la naturaleza, el deporte, las fiestas y las tradiciones. En el segundo, se presta especial atención a los productores locales, las recetas tradicionales, los restaurantes, las bodegas, las queserías y otros recursos vinculados a la identidad gastronómica de cada territorio.

Los municipios deben alcanzar un mínimo de 70 puntos para optar a formar parte de la red. El objetivo, según su presidente, no es crecer a cualquier precio, sino consolidar una marca reconocida por sus estándares de calidad. Actualmente, la organización tiene sobre la mesa 34 candidaturas pendientes de aprobación y otras 103 solicitudes de incorporación, que deberán revisarse para comprobar que mantienen los requisitos exigidos.
«No nos interesa meter muchos, no nos interesa meter a cualquiera; nos interesa crear una marca muy sólida que represente a toda España», subrayó Valmaseda.

Gastrorutas, experiencias y formación para los municipios
La iniciativa va más allá de la promoción turística convencional. Entre sus herramientas destacan las gastrorutas, que conectan tres municipios para facilitar viajes de varios días y fomentar las pernoctaciones, así como las gastroexperiencias, que permiten diseñar actividades conjuntas alrededor de productos, recetas y tradiciones compartidas.
La red cuenta también con una sección de gastroeventos para difundir fiestas y citas gastronómicas de los municipios participantes. A ello se suman acciones de formación para empresarios locales en creación y comercialización de productos turísticos, comunicación, promoción y digitalización.

Otro de los recursos es un sistema de gamificación que utiliza códigos QR distribuidos por los pueblos para acercar a los visitantes a sus historias, leyendas, oficios, tradiciones y productos. La finalidad es enriquecer la experiencia turística y animar a los viajeros a permanecer más tiempo en cada destino.
En su primer año de actividad, la red ha contabilizado más de 67.000 visitantes a través de los datos facilitados por las oficinas de turismo, una cifra que Valmaseda considera prudente, ya que no incluye a todos los viajeros que pasan por los municipios sin acudir a estos puntos de información. Además, el proyecto ha alcanzado más de 1.100 medios de comunicación de todo el mundo.

La gastronomía como motor contra la despoblación
Durante la presentación, tanto María Jesús Serrano como Manuel Guerra destacaron el papel de la gastronomía como herramienta de desarrollo económico y cohesión territorial.
La alcaldesa de Baena defendió que los productos locales pueden favorecer la diversificación económica y generar nuevas oportunidades en el medio rural. «Lo que necesitamos es sinergia, construir diálogo y esfuerzo de todos y todas por dar una solución a los problemas de los vecinos y vecinas», señaló. Serrano también avanzó su intención de impulsar un hermanamiento entre Baena y Aracena en torno a sus respectivos productos emblemáticos.
Por su parte, el alcalde de Aracena valoró especialmente el rigor del proceso de selección y la voluntad de mantener unos estándares de calidad comunes. «Lo importante no es la cantidad, sino que los nuevos miembros que se van incorporando lo hacen también a partir de unos estándares que mantienen ese nivel», afirmó.

Guerra destacó asimismo la capacidad de la gastronomía para reforzar la identidad de los territorios y contribuir a la conservación de su patrimonio. En el caso de Aracena, citó como referentes el jamón ibérico, las castañas, los quesos y la repostería, junto con el patrimonio natural e histórico del municipio.
En este contexto, el alcalde recordó la celebración de la 29ª Feria Regional del Jamón y del Cerdo Ibérico de Aracena, cuya programación comienza el 16 de octubre, y la voluntad de hermanar esta cita con las celebraciones gastronómicas de Los Pedroches.

Proyección nacional e internacional
La Red de Pueblos Gastronómicos de España trabaja para ampliar su difusión en mercados nacionales e internacionales, con presentaciones en ciudades como Madrid, Valladolid, Valencia, Bilbao, Barcelona y Sevilla, y previsión de acciones en otros destinos europeos. La organización también mantiene contactos con operadores internacionales y redes de pueblos de países como México y Portugal para explorar nuevas vías de colaboración.
Valmaseda anunció, además, que Turespaña ha incorporado el proyecto a sus iniciativas de promoción internacional, con el objetivo de darle visibilidad a través de su red de oficinas de turismo en el exterior.
La iniciativa se presentará también en el Tourism Innovation Summit (TIS), en Sevilla, mediante un formato de debate en el que los alcaldes participantes expondrán sus experiencias, los resultados obtenidos y las necesidades de sus municipios.
Más allá de las cifras y de la promoción turística, Valmaseda reivindicó el valor de la cooperación entre municipios de distintas sensibilidades políticas. Como ejemplo, relató la relación entre alcaldes de diferentes partidos que han encontrado en la red un espacio de colaboración. «Hemos conseguido que los alcaldes y alcaldesas dejen de lado su tendencia política, su ideología y se unan todos juntos en un mismo proyecto», destacó.
La meta, concluyó, es convertir la gastronomía en una herramienta para dinamizar los pueblos, generar oportunidades y mostrar la diversidad de España a través de sus productos, su cultura y sus tradiciones.










