Andalucía Económica

Unicaja Banco gana 61 millones de euros en el primer semestre tras dotar provisiones extraordinarias por 103 millones por el COVID-19

El beneficio, sin las provisiones extraordinarias efectuadas en el contexto de la pandemia, habría ascendido a 133 millones de euros, un 14,8% superior al del mismo período del año anterior. El margen bruto creció el 6,8% y el de explotación antes de saneamientos, el 24,3%.

11 septiembre 2020
 

Unicaja Banco. Exterior oficina

El Grupo Unicaja Banco ha obtenido un beneficio neto de 61 millones de euros al cierre del primer semestre de 2020, tras efectuar una dotación extraordinaria de 103 millones de euros con el objeto de afrontar, con elevadas provisiones, posibles impactos futuros derivados de la pandemia. Excluida esta dotación extraordinaria, el resultado del primer semestre habría ascendido a 133 millones de euros, con un aumento del 14,8% respecto al mismo período del ejercicio 2019. Las principales claves de Unicaja Banco en el primer semestre han sido la capacidad de generación de resultados, que permite mitigar los impactos del Covid-19, el crecimiento de la actividad, la reducción continuada de los gastos de explotación y de los activos no productivos, así como los altos niveles de solvencia y liquidez, y el refuerzo de las ratios de capital, que confirman la fortaleza de Unicaja Banco para seguir haciendo frente a la situación actual, y seguir apoyando a sus clientes en el mencionado contexto de dificultad.

Unicaja Banco ha sido capaz de compensar -demostrando, una vez más, su capacidad de generación de resultados- los efectos negativos que ha tenido el estado de alarma en la actividad y en los ingresos básicos en el trimestre. Así, la entidad mejoró tanto el margen bruto, con un aumento del 6,8%, como el margen de explotación antes de saneamientos, que crece el 24,3% gracias a un esfuerzo adicional en la contención de costes.

Unicaja Banco ha continuado con la disminución de sus activos no productivos (NPAs), y reforzado sus ya destacadas posiciones de solvencia y liquidez, a pesar de la ralentización de la actividad. En este sentido, a cierre del primer semestre, la ratio CET-1 se sitúa en el 15,8%1 y la de capital total en el 17,3%, entre las más elevadas del sector, con un exceso sobre los requerimientos SREP de 1.176 millones de euros.

En este nuevo escenario, Unicaja Banco continúa dando apoyo y respuesta a las necesidades de particulares, empresas y autónomos, y en especial a los colectivos más vulnerables, adoptando medidas y soluciones flexibles, participando en las iniciativas del Gobierno y sectoriales, e impulsando diversos protocolos de actuación para garantizar el servicio y reforzar la protección y la seguridad de clientes y empleados. Hasta el momento, la entidad ha aprobado más de 10.500 solicitudes, de autónomos y empresas, de préstamos con aval ICO, por un importe aproximado de 750 millones de euros, y tramitado más de 21.000 solicitudes de moratoria tanto legales como sectoriales sobre préstamos hipotecarios y personales, que afectan a un volumen aproximado de crédito de 840 millones de euros.

Capacidad de generación de resultados
El difícil contexto en el que se ha desarrollado el primer semestre, por la crisis sanitaria, ha tenido un impacto limitado en la actividad de la entidad. No obstante, y contando con los elevados niveles de generación de resultados, Unicaja Banco ha constituido fondos de insolvencias por importe de 103 millones de euros, para mitigar posibles impactos futuros derivados de la pandemia, situando el beneficio neto en 61 millones de euros. Este resultado, sin las citadas provisiones extraordinarias, habría ascendido a 133 millones de euros, con un crecimiento interanual del 14,8%, y supondría una rentabilidad sobre recursos propios (ROE) del 6,8%. Los principales factores que han permitido la generación de resultados son la mejora del margen bruto, la disminución de los gastos de explotación en el marco de una política de mejora de la eficiencia, y, excluidas las dotaciones para el COVID-19, unas necesidades de dotaciones y saneamientos recurrentes similares a las del primer semestre de 2019.

Los ingresos se han visto afectados por una menor actividad derivada del estado de alarma, que ha impactado negativamente un 2,4% en el margen de intereses del trimestre, mientras que las comisiones netas, a pesar de verse influidas por las exenciones aplicadas en ese período, en el contexto de la pandemia, se mantienen en el cómputo del año en unos niveles similares a los del primer semestre de 2019. Unicaja Banco ha conseguido compensar este impacto negativo transitorio en sus ingresos básicos, registrando en el margen bruto un incremento del 6,8% respecto al primer semestre de 2019. Dicha compensación ha procedido: i) del aumento registrado en los resultados por operaciones financieras, por la realización de plusvalías de la cartera de renta fija; y ii) del incremento del neto de otros productos/cargas de explotación reforzado por los beneficios extraordinarios derivados de la continuidad del acuerdo con Caser para la distribución de seguros no vida. Esta mejora de los ingresos ha compensado también la evolución de los menores dividendos y resultados de participadas que, en términos generales, están presentando este ejercicio las empresas como consecuencia del COVID-19.

Adicionalmente, se ha llevado a cabo un creciente esfuerzo en el control de los gastos de explotación durante este primer semestre de 2020, que ha tenido como fruto la reducción de los mismos en un 4,3% interanual, consecuencia de la revisión y refuerzo de los planes de contención de costes de la entidad. Por último, los saneamientos y dotaciones son 107 millones superiores a los del mismo período del ejercicio anterior. A este respecto cabe señalar que en la cifra de dotaciones del primer semestre, como se ha indicado, se han registrado 103 millones de euros de dotaciones extraordinarias para afrontar el posible impacto económico esperado de la pandemia en la calidad de los activos. Excluido este efecto, las dotaciones y saneamientos del semestre habrían sido similares a las del mismo período del ejercicio anterior.

Centrando la atención en los saneamientos de la cartera crediticia, el coste del riesgo asciende a 89 pb, de los cuales 17 pb corresponden a los saneamientos ordinarios del semestre, cifra comparable y similar a la correspondiente al primer semestre de 2019. Esta evolución de los saneamientos ordinarios de crédito es reflejo de la positiva evolución de los activos no productivos en el primer semestre del ejercicio.

La actividad comercial del grupo, si bien se ha visto impactada por la crisis del COVID-19, ha seguido creciendo. En este sentido, cabe reseñar la positiva evolución del crédito normal (performing), que aumenta un 2,7% en el año y se sustenta fundamentalmente en el crédito a administraciones públicas (+9,6%) y empresas (+5,5%). A este incremento ha contribuido tanto la concesión de préstamos a empresas, impulsados en los últimos meses por la oferta de líneas especiales de financiación destinadas a afrontar las consecuencias de la pandemia, como la mayor utilización de las líneas de cuentas de crédito y otros saldos disponibles. Por otro lado, también ha sido positiva la captación de los recursos en balance, donde se ha experimentado un crecimiento del 4,9% en el año, mientras que los recursos fuera de balance crecen un 2,9% en el último trimestre, compensando en parte la evolución negativa del primer trimestre, que obedeció fundamentalmente al impacto que tuvo en las valoraciones de dichos instrumentos la negativa evolución de los mercados.

El confinamiento de la población ha afectado a la evolución de la nueva producción. Así, se ha visto afectado el segmento de particulares, tanto en lo que se refiere al crédito hipotecario, donde la producción del semestre ha sido inferior en un 35% a la del mismo período de 2019, como a los préstamos destinados a consumo u otras finalidades, que registran una producción inferior en un 45%. Esta menor producción ha sido parcialmente compensada por una reducción significativa del volumen de amortizaciones anticipadas en ambos segmentos. Por el contrario, en el segmento de empresas, tanto los préstamos a pymes como a grandes empresas registran en el conjunto del semestre un ligero incremento con respecto al mismo periodo del pasado ejercicio.

El volumen de recursos administrados por el grupo (sin ajustes por valoración) aumentó hasta 58.257 millones de euros al cierre del primer semestre de 2020, de los que 52.175 millones corresponden a recursos de clientes minoristas, que crecen el 4,1% en el trimestre (el 2,5% en el año). De estos, los saldos en balance, que ascienden a 39.905 millones de euros, crecen en el ejercicio (+4,9%), impulsados, un trimestre más, por el crecimiento de los recursos vista (+7,1% y +6,5% en el trimestre) y la contribución positiva de las administraciones públicas (+2,8%). Los recursos fuera de balance aumentaron el 2,9% en el trimestre, aunque se han visto afectados por la crisis del COVID-19, al caer un 4,6% en el año, lo que refleja aún la caída experimentada en las valoraciones de los productos en el primer trimestre del ejercicio, que a junio no se habría recuperado en su totalidad.

Continúa la reducción de los activos no productivos, con una elevada cobertura
La sostenida reducción de los activos no productivos -NPAs- (dudosos más adjudicados inmobiliarios) ha permitido a Unicaja Banco reducir su exposición bruta en 873 millones de euros (-26,2%) en los últimos doce meses, con descensos del 23,8% en los activos dudosos y del 28,8% en los adjudicados. El saldo de activos dudosos del Grupo, a cierre del primer semestre, disminuyó hasta los 1.320 millones de euros, y el de inmuebles adjudicados alcanzó los 1.142 millones. La caída de dudosos se traduce en una bajada de la tasa de morosidad de 1,4 puntos porcentuales en los últimos doce meses, hasta situarse en el 4,5%.

También en el trimestre, y a pesar del adverso escenario afrontado, los activos no productivos caen un 0,1%.

Es igualmente destacable que, en este contexto de mayor dificultad, los niveles de cobertura de estos activos se han visto incrementados en el año 3,7 puntos porcentuales. Dicho incremento se debe fundamentalmente a las dotaciones extraordinarias realizadas para anticipar las previsibles consecuencias negativas de la pandemia en la calidad de los activos, que en Unicaja Banco, por el momento, no se han puesto de manifiesto.