Andalucía Económica

La industria andaluza crece a un ritmo del 4% anual desde la recuperación

El peso del sector en la economía andaluza supera el 12%, con un valor añadido de 18.323 millones de euros, casi dos puntos más que hace cuatro años.

30 julio 2018
 

El crecimiento experimentado por la industria andaluza desde la recuperación ha sido mayor que el del resto de la economía, “con tasas que han superado habitualmente el 4%”, según han explicado, este lunes, desde la Asociación de Empresarios del Sur de España (Cesur). Los empresarios andaluces han indicado que, “si mientras en 2013 el peso de este sector en el conjunto de la economía andaluza era de un 10,7%, hoy en día supera el 12%, lo que significa un valor añadido de 18.328 millones de euros, casi dos puntos más que hace cuatro años”.

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Esta conclusión, extraída tras un estudio sobre el ‘Mercado de Trabajo en Andalucía 2008-2018. De la crisis a la recuperación. Un análisis del sector industrial y de los efectos del cambio tecnológico’, elaborado por el servicio de estudios Cesur, muestran el hecho de que “la industria andaluza está evolucionando”, han manifestado.

La Asociación de Empresarios del Sur de España destaca así el hecho de que la industria andaluza haya crecido en sólo cuatro años casi dos puntos, “algo valorable teniendo en cuenta que es una región poco industrializada”, ha dicho el profesor de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) y colaborador del servicio de estudios de Cesur, Manuel Alejandro Hidalgo.

Según Hidalgo, entre los años 2014 y 2018 el Valor Agregado Bruto (VAB) industrial se recuperó con aumentos del 18,3%, superiores a los experimentados por el conjunto de la economía andaluza que se quedó en un crecimiento cercano al 12%. Así, el VAB industrial en la comunidad andaluza es hoy tan sólo un 4% inferior al de antes de 2008, manteniendo un crecimiento sostenido al menos hasta primeros de año.

Este crecimiento, sin embargo, esconde un comportamiento muy heterogéneo. La industria extractiva, con la puesta en marcha de nuevas minas especialmente de cobre como la explotación de Cobre las Cruces-Inmet Mining en Sevilla y Matsa-Trafigura en Huelva, la rama energética con la intensificación de la producción de refino que ha supuesto la apuesta de Cepsa por sus dos factorías en Andalucía, y el subsector agroalimentario, acumulan más de la mitad del negocio industrial de la comunidad andaluza, con un peso del 64,1%.

Así y según los datos de la Estadística Estructural de Empresas para el sector industrial, la industria extractiva, que incluye el refino, ha pasado de representar un 35,5% del volumen industrial andaluza en 2008 a ser, hoy en día, un 38,4% del total; la rama agroalimentaria ha pasado de representar un 21,6% del total del volumen de negocios de la industria, en 2008, a alcanzar casi el 26%.

Estas ramas, a las que se suman suavemente el sector químico y farmacéutico, han sido “las auténticas protagonistas del cambio estructural en la industria andaluza”, han manifestado desde Cesur desde donde añaden que, “el crecimiento de estos sectores industriales no sólo ha propiciado el que la industria andaluza abandere la recuperación económica sino que, además, posibilita la atracción de empleo de con alta cualificación”.

Crecimiento industrial dispar
De 33 ramas que componen el sector industrial andaluz, solo cinco de ellas registraron un saldo positivo durante 2008/2013. Las actividades productivas que se vieron más afectadas por la doble recesión de este periodo fueron la industria de la madera y similares, asociada claramente al sector inmobiliario, minerales no metálicos, donde se incluyen vidrio, cerámica y, como no, cemento, y la fabricación de productos informáticos. En estos casos las caídas fueron muy superiores al 60%, llegando a alcanzar el 80% en el caso de la industria de la madera. En media, la producción industrial llegó a contraerse una 36% durante estos años.

Por el contrario, la rama que más perdió en términos relativos ha sido productos minerales no metálicos, asociado al colapso de la actividad inmobiliaria durante la crisis. Respecto a material de transporte, y a pesar del aumento claro de su producción en los últimos años, aún está por debajo del volumen de facturación de 2008. Esto explica su pérdida de peso en el conjunto del período, aunque este haya sido hasta la fecha de tan solo dos décimas porcentuales, del 4,6% al 4,4%.

La Asociación de Empresarios del Sur de España explica que entre los motivos de la recuperación del sector industrial destacan los nuevos mercados. “La crisis económica y la fuerte caída de la demanda interna obligó a las empresas a buscar nuevos mercados en el exterior y esta necesidad de encontrar nuevos consumidores así como la mejora de las condiciones cíclicas a partir de 2014 explican en gran parte la evolución de las exportaciones y la mejoría, en los últimos años, de la producción industrial”, aseguran.

Estructura de las exportaciones
Al igual que ha sucedido con el sector productivo, la estructura de las exportaciones refleja un relativo cambio estructural en la industria andaluza. Entre los principales exportadores están los minerales, las frutas y hortalizas y los combustibles y aceites minerales, las tres primeras ramas industriales andaluzas en crecimiento.

Durante esta década los minerales, escorias y cenizas, claramente asociado a la producción de las nuevas minas han sido los que han experimentado un mayor crecimiento en la balanza exterior. Concretamente, su peso en las exportaciones andaluzas ha pasado de un exiguo 1 por ciento en 2008 a un 9,1 por ciento en 2018. Le siguen productos agroalimentarios, los asociados a la actividad aeronáutica andaluza y asociados a la refinería y otras actividades químicas.

Respecto a los sectores industriales que experimentaron una mayor contracción, destaca la fundición de hierro y acero y químicos orgánicos, con caídas en su peso de unos cuatro puntos porcentuales.

En conjunto, esta recuperación industrial “ha supuesto una grata sorpresa, pues es su carácter sostenido por más de tres años lo que nos permite afirmar que Andalucía ha entrado en una fase de relativa re-industrialización de su actividad económica”, dicen.

El motor, el comercio exterior
“La recuperación económica y en particular la de la industria andaluza, parece provenir en gran parte, del mismo modo que llegó la recesión, del exterior”, han manifestado desde la Asociación de Empresarios del Sur de España. “La mejoría experimentada en economías como las de los Estados Unidos y, en particular, en economías emergentes, impulsaron de nuevo el comercio global y con él el sector exterior andaluz, sobre todo el de bienes industriales”, han expuesto.

De este modo, ya en 2010, la recuperación de las exportaciones ayudó en cierto modo a limitar la contracción de la actividad productiva andaluza ayudando a que la industria andaluza crezca por encima del resto de sectores.

Sin embargo, han añadido que “se ha consolidado una suave tendencia a la baja en las exportaciones”. Según explican, desde mediados de 2017 se detecta un cierto debilitamiento de las exportaciones que parece mantenerse en los primeros meses de 2018 y que explicaría además el menor crecimiento de la producción.

“Es más”, subrayan, “las actuales perspectivas de un menor crecimiento para economías tan relevantes para las exportaciones andaluzas como son las centrales de Europa, hacen augurar que en los próximos meses observaremos, muy probablemente, una cierta consolidación de esta tendencia”.

Sobre Cesur
La Asociación de Empresarios del Sur de España, Cesur, es una asociación de empresarios y altos directivos, sin ánimo de lucro, privada e independiente, que persigue mejorar las condiciones económicas, sociales y educativas del sur de España.

Cesur aglutina actualmente a 90 empresas de todos los sectores de actividad cuya facturación suma más del 10% del PIB andaluz. Entre sus objetivos principales están aumentar el tejido empresarial y la actividad económica, generando más empleo de calidad, apostando por la innovación, como herramienta para incrementar la competitividad, y la educación obligatoria y FP de calidad, verdadero motor del crecimiento del empleo y de la riqueza económica. Asimismo, quiere poner en valor el papel de los empresarios en el desarrollo de la sociedad, la cultura de la innovación y el buen hacer empresarial.