Andalucía Económica

El incendio que arrasó el archivo de Los Palacios se inició de forma fortuita

Fue un accidente que comenzó en un aparato de aire acondicionado.

18 septiembre 2013
 

El incendio que el pasado 5 de septiembre destruyó el archivo municipal de Los Palacios y Villafranca, donde se guardaba la memoria escrita del municipio así como facturas y documentos económicos, fue un accidente. Ésa es la conclusión a la que han llegado los agentes de la Guardia Civil, según informó ayer el diario El Mundo.

Según este diario, los investigadores de la Policía Judicial de Utrera y los del Laboratorio de Criminalística han hallado indicios más que suficientes que señalan a un aparato de aire acondicionado como el causante del incendio y de los consiguientes destrozos.

Este periódico publicó ayer que fuentes cercanas al caso explicaron que el aparato, situado en una dependencia colindante a la del archivo, sufrió un fallo, probablemente un cortocircuito, a partir del cual se desencadenó el fuego que rápidamente se extendió por esta dependencia municipal, situada en la planta baja del Consistorio, en una habitación de cien metros cuadrados.

Estas fuentes, según El Mundo, añadieron que no se ha encontrado ni un solo vestigio que apunte a que el fuego pudo ser intencionado, ya que no se ha encontrado rastro de acelerantes. Los guardias de Criminalística, sin embargo, han situado claramente el foco de las llamas en el aparato de aire acondicionado, que han revisado a conciencia.

El día del incendio, el alcalde del municipio, Juan Manuel Valle (IU), insinuó que el fuego que arrasó el archivo municipal podía haber sido provocado e incluso lo relacionó con las denuncias que ha puesto la Fiscalía contra el anterior regidor Antonio Maestre (PSOE) por el presunto gasto irregular de una subvención para una guardería y por un supuesto tráfico de influencias, que ha provocado que la Fiscalía haya solicitado que se le bloqueen las cuentas al exalcalde.

Valle basó su hipótesis en el relato de una limpiadora municipal que sobre las 5 de la mañana, cuando se dirigía a trabajar, escuchó un ruido por la rotura de unos cristales y poco después vio como salían llamas de la planta baja del Ayuntamiento. Además, para el regidor, también fue más que sospechoso que unos 10 minutos antes de iniciarse el fuego, la Policía Local recibiese una falsa alarma de un colegio de El Trobal, que se encuentra a unos 5 kilómetros del municipio, adonde se desplazaron los agentes locales, y que, además, esa misma noche fuesen incendiados tres contenedores.

Ante este cúmulo de incidentes Valle manifestó el día del siniestro que “cualquier persona puede sacar sus propias conclusiones, puesto que además de perderse documentos históricos de gran valía, también se han quemado muchas facturas originales y expedientes que están sirviendo para levantar las alfombras y aclararle al pueblo lo que ha sucedido y ponerlo en manos de la Fiscalía como estamos haciendo; parece ser que a alguien no le gusta esto”.

Ayer el alcalde estaba a la espera de recibir información oficial sobre los resultados de la investigación. Valle indicó que tras leer las informaciones que hablaban de que el fuego fue causado por un aparato de aire acondicionado, desde el Consistorio se pusieron en contacto con el Instituto Armado para confirmar que la investigación ha determinado que el incendio fue por un accidente, “pero no nos han comunicado nada”. El regidor recordó que el Ayuntamiento es parte interesada en el caso, puesto que pusieron una denuncia en el cuartel de la Guardia Civil, por lo que remarcó que espera ser informado de qué causó el fuego.